Charlar Foros Informate Contactanos

Sugerir un sitio Aquí

 
Inicio de Pagina Reserva en linea
 
Arma tu Viaje
Ir a la Pagina Principal
Información del Sitios

Historia

¿Que Hacer?

Tours

Mapas

Museos

Directorio

Guía Turística

ExpoValladolid

Directorio Empresarial

Compra tu Calendario en Linea

Comprar Calendario

Servicios del Sitio

Hospedajes

Cultúra y Recreación

Conectate

Libro de visitas

Postales virtuales

Bolsa de trabajo

Boletin Electronico

Subscríbete al boletín y recibe información y promociones en tus Viajes a Valladolid.

Nombre

Apellido

Email

Introduce el número mostrado en la imagen de arriba.

Bienvenido a Valladolid

French Deutsch Italian English Español

H. Ayuntamiento de Valladolid

Valladolid por Internet
Historia

  Secure transactions for this website are done via www.pago-enlinea.com who use a SSL certificate to ensure secure transmission of your information."

Certificado de Seguridad

Después de los primeros siglos de vida colonial es desplazada la pobreza y austeridad franciscana y los templos en poder de los frailes a ser regidos por obispo: altas torres construyeron los primeros campanarios. El siglo XVII fue pródigo en construcción colonial ya que se edificaron los templos de San Juan, Candelaria, Santa Ana y Santa Lucia. En el siglo XVIII se eligió la parroquia de San Servacio. Montejo miraba con orgullo la prosperidad de Valladolid y adivinó su futura grandeza, pero con pesar veía las rivalidades que suscitaban entre los hidalgos de la tierra y los franciscanos. Esto se debió a que los franciscanos, con el pretexto de evangelizar a los indios, obligaban a éstos a abandonar los pueblos de encomienda para trasladarse a sitios próximos a sus conventos. Y eran tan firmes, que si los indios se mostraban renuentes en ir, les prendían fuego a sus casas. Los conquistadores tenían que librar muy difícil batalla con los franciscanos, ya que estos actuaban bajo potestad divina; por lo tanto, disputar con los religiosos era incurrir en pecado de herejía.

EL CRIMEN DE LOS ALCALDES

ZaciDesgraciadamente, éstas rivalidades no solo existieron entre los frailes y encomenderos, sino también entre autoridades políticas como lo ilustra el episodio conocido en los canales yucatecos como el "crimen de los alcaldes de Valladolid", que a continuación sintetizaremos. A fines del siglo XVII el gobernador de la provincia don Martín de Urzua y Arismendi, por recomendaciones de un muy cordial amigo el obispo Don Pedro de los Reyes Ríos, envió a Valladolid con caracteres de capitán general al señor Fernando Hipólito Osorno, personaje de alta alcurnia española y quien se consideraba muy superior por su grado militar. Osorno tenía el carácter un poco violento y un trato muy caballeroso. Era bastante enamorado y uno de sus romances se vio involucrado con la novia del alfarés mayor de la villa, Don Miguel de Ruiz Ayuso. Este no hizo nada al respecto y prefirió esperar una buena oportunidad para eliminar a su rival. La actitud del capitán origina disgustos aun entre las propias autoridades. La noticia llega al gobernador de la provincia, quien poco pudo hacer, por la amistad y recomendación del obispo. Cuando ocupó la alcaldía y presidencia del alcalde Osorno cometió muchas irregularidades y poco a poco perdió sus fuerzas debido a que el gobernador había quebrantado su amistad con el obispo. Según la crónica, en cierta ocasión cuando don Fernando se encontraba ausente de la ciudad, el alcalde segundo mandó poner preso a uno de los amigos de Osorno y al retornar este, quiso, infructuosamente, liberar a su compañero. Al poco tiempo fue destituido de su cargo por orden del gobernador previa asamblea del cabildo. En aquella asamblea Osorno trató de justificarse de los "falsos" que se decían en su contra. Todos callaban hasta que un capitán dijo: "A éste señor no le mandan más que obedezca lo que ordena mi gobernador" a lo que Osorno contestó con una bofetada al capitán. Cuando el gobernador Urzua se enteró de esto, ordenó la detención del alcalde destituido. Gabriel Covarrubias, amigo de Osorno que había escapado de la cárcel y que se había ocultado en la iglesia parroquial, escribía a Osorno exhortándolo a escapar también y acoger el derecho de asilo en el templo. Un día logró huir de la prisión y fue a refugiarse en la parroquia. En enero de 1703 los señores Miguel Ruiz de Ayuso y Fernando Tovar fueron electos a alcalde primero y alcalde segundo de la villa. Estos dos personajes eran enemigos acérrimos de Osorno, lo que agravó la situación del ex alcalde. Así la noche del 5 de julio de este año las autoridades llenaron el templo parroquial y sacaron a los dos prófugos. Covarrubias llegó muerto a la cárcel debido a las heridas que le habían causado; Osorno, por su parte, fue golpeado hasta que murió. Ambos fueron colgados en las ventanas de sus celdas. Las autoridades, para justificar su conducta, levantaron las actas del hecho. Sin embargo el gobernador Urzua mandó detener a Ayuso y Tovar, previas investigaciones. El caso toma tales proporciones que al enterarse del suceso, el virrey ordenó la separación de su cargo del gobernador a Urzua, considerándolo cómplice de aquellos crímenes. Los ex alcaldes Ayuso y Tovar fueron sentenciados a la pena de muerte y ahorcados el 28 de mayo de 1705. Este episodio, además de singular, adquirió relevancia para la vida histórica de Valladolid debido a que, por órdenes del obispo Reyes de Ríos, fue demolida la iglesia Parroquial de San Servacio, profanada por las autoridades civiles para sacar de ahí al ex alcalde prófugo.


LA GUERRA DE CASTAS

Ciudad ColonialEste episodio trágico de la historia de Valladolid ocurrió a unos cuantos meses de cumplir 25 años de haber sido elevado a la categoría de ciudad (13 de diciembre de 1823), el 18 de julio de 1847. La principal causa que originó esta guerra fue el cansancio de los indios de ser oprimidos y sojuzgados por los grandes hacendados y de llevar una vida precaria llena de necesidades. Valladolid es otra vez el centro hacia donde convergen fuerzas enemigas, en esta ocasión compuesta por millares de indios. Durante Enero de 1848 cayeron en manos rebeldes las poblaciones que rodean Valladolid: Chichimila, Tekom, Kanxoc, etc. El día 19 los sublevados ya estaban en las afueras de la ciudad; se inicia entonces la gran batalla por Valladolid, que habría de durar dos meses. Victoriano Rivero, Angel Rosado y Miguel Bolio realizaron prodigios de valor y se multiplicaron en los combates diarios. Realizaban salidas al frente de grupos de cien y doscientos hombres y trataban de romper el cerco. La mayor parte de las veces retornaba a las primeras horas de la tarde, con numerosas bajas, tras estrellarse con un muro de mas de 15000 hombres que rodean la ciudad. Solo los caminos de Pixoy y de Espita permanecían libres, marcando los atacantes de esta manera la ruta a seguir de sus víctimas. La población llena de angustias pasaba las noches en vela reunida en la plaza frente a la iglesia y ahí mismo imploraban día y noche el auxilio divino bajo la guía del presbítero don Manuel Sierra o Reilly. Los indígenas lograron llegar a unas cuadras del centro, hasta el cenote de Santa Ana, pero las fuerzas del general Agustín León lograron desalojarlos. Este sería un triunfo transitorio. Don Miguel Bolio y Don Angel Rosado combinaron una expedición doble; el primero atacaría a Dzitnup, de obtener éxito, se dirigiría a Chichimila, cuartel general del caudillo Maya don Cecilio Chi, a donde irían don Angel Rosado tan pronto tuviese noticias de que el golpe de Dzitnup había salido bien y entre ambos atacarían a Chi. Salió Bolio con los oficiales Joaquín Mezquita, Manuel Iturraran, Antonio Cepeda Peraza, Francisco Oviedo y Juan Rosado Sierra. En Dzitnup, después de un triunfo engañoso, fueron atacados por numerosos indios y tuvieron que retirarse con grandes pérdidas. Se produjo un incendio en Valladolid y Rosado lo tomó como señal de triunfo, por lo que emprendió camino a Chichimila, en donde murió. Al darse cuenta del gran número de bajas y de la pérdida de dos importantes jefes, el desaliento cundió en todo Valladolid y los habitantes decidieron evacuar la población. En una noche se acordó la huida para el día siguiente, el día 14 de marzo de 1848. A la salida del sol el coronel Pastor Gamboa con 500 hombres y dos piezas de artillería, se internó por el camino a Espita para abrir paso a la población civil. Luchando palmo a palmo, rompió el cerco de indígenas y se inició la marcha de la caravana. A la retaguardia otra sección de tropa al mando del coronel Trujillo protegió la retirada.

Para Realizar un Pago
Haz Click Aquí

 EspañolEspañolEnglishEnglishItalianItalianDeutschDeutschFrenchFrench 
Inicio Pagina Anterior Avanzar Pagina