TRADICIÓNES
Al
inicio de los principales trabajos relacionados con la milpa: tumba, quema, siembra,
dobla y cosecha, se deposita una ofrenda en el terreno de cultivo, y sea solo
de Saká (bebida elaborada con maíz machacado y cocido) o también de maíz de mazorca.
El sentido de estas ceremonias, ya que no se realiza en todos los casos, es proteger
el espacio de trabajo en donde se ha de obtener la Santa Gracia, el maíz, invocando
los favores de las entidades invisibles que allí se encuentran. Por otra parte,
eventualmente se realizan las grandes ceremonias mayas de carácter colectivo en
el se invoca a las entidades protectoras de la naturaleza. Estas son el Cha'a
Cháac o rogación para que caiga la Santa lluvia; el Waajil Kool, que es la acción
de ofrendar comida para dar gracias por los frutos obtenidos de la milpa y propiciar
una buena relación con las entidades protectoras de ésta; el Loj, cuyo fin es
la santificación de un lugar, y el Jedz Luum que quiere decir calmar la tierra.
Existen otras ceremonias más específicas relacionadas con las abejas y con la
cacería. Los elementos que están presentes en estos rituales son la delimitación
de un espacio sagrado, ya sea en la milpa o en un solar; la construcción del altar
o mesa denominado Kaanché; la preparación de comidas ceremoniales y la interpretación
de los Payalchi'ob que llevan a cabo los J-men'ob o sacerdotes mayas.
Sobre la antigüedad y orígenes de los Payalchi'ob puede decirse que constituyen
un testimonio de los conocimientos y prácticas religiosas que existían antes de
la llegada de los españoles; no obstante durante los cuatrocientos cincuenta años
que han transcurrido en contacto con otras culturas; éste ha cambiado adoptando
y adaptando elementos tanto provenientes de la región católica que predominó en
la colonia, como del discurso profético que ha estado presente en los movimientos
libertarios que se vivieron en le Oriente de la península. En los Payachi'ob
la lengua maya se convierte en una acción sagrada y constituye una manifestación
trascendente de la cultura que abreva en la dimensión espiritual de los habitantes
originarios de estas tierras. En ellos se invoca a Dios Padre, a la Santa Cruz
de Piedra, al Santo Alux, al Santo Guardián de los Montes, a los Guardianes de
las Milpas, al Santo Cháak, a la Hermosa Virgen María, a la Hermosa Virgen que
Remueve la Tierra de la Gracia (la que prepara la tierra para la milpa), a los
Señores Vientos, al Guardian que Riega las Lluvias y a los Señores y señoras Tigres,
entre otros.
CEREMONIA DE LOJ
La
palabra Loj significa hacer reverencia, esta es una ceremonia que se emplea para
Santiguar un lugar, ya sea donde se guarda el ganado, donde se cultivan las plantas
del Solar, o también se ha llegado a practicar cuando se inician los trabajos
de una excavación arqueológica, a fin de que las fuerzas que se
encuentran en ese lugar no afecten negativamente a los participantes en la investigación.
En un Loj, realizado en el Solar se invoca a Yum Balam, Señor del gran
poder; a Kuch Kabal, quien es el Señor de la Tierra; a Yum Tun, Señor
de las Piedras; a Yum Alak'o, Señor de los animales; a Cháac, Dios
de la Lluvia y del agua de los Cenotes y Aguadas, y a los Aluxes, protectores
e intermediarios entre las personas y los Dioses.
MESA DE CHA'A CHÁAC
La representación de los trabajos que realizan los Dioses de la Lluvia y de algunos elementos que acompañan su llegada, como el trueno, es característica de esta ceremonia. El Cháac mayor o Yum Cháac lleva un garrafón o calabazo grande en cual toma agua para aspejar el Altar, en el espacio sagrado y a los asistentes, emulando con ello la caída de la lluvia. También blande su machete y golpea el follaje, invocando la fuerza sobrenatural de los truenos. Otros personajes son los cuatro Chaques o Chaakob quienes cargan su calabazo para regar contantemente el altar y a los niños-sapos que se encuentran debajo de éste. Los niños que se colocan en posición de cuclillas debajo del altar tienen un papel muy importante: simular el canto de tres tipos de ranas y sapos que habitan en Yucatán y se escuchan cuando llueve. Unos hacen much, much, otros uó, uó, uó y los terceros, lek, lek, lek.
CEREMONIA DE CHAA CHÁAC
Esta ceremonia se realiza para invocar el favor de los dioses y fuerzas que traen las lluvias, incluyendo a los Santos protectores que se asocian a este elemento sin el cual no es posible la vida. Participan en ella adultos, jóvenes y niños varones, bien sean entre sí parientes, amigos o vecinos y su número puede variar de ocho, diez, treinta o cuarenta elementos. Su duración comprende un día y una noche, pero los preparativos llevan más tiempo ya que se inician con una "batida" o cacería organizada con el fin de obtener los animales que se sacrifican para elaborar la comida ritual. Esta consiste en la elaboración de panes de Maíz llamados Tuti Wá. Una vez que los panes se han horneado bajo la tierra se colocan en número de trece en cada esquina del altar y nueve en el centro. Un aspecto muy importante es la búsqueda y obtención de agua virgen procedente de algún cenote o cueva, la cual se usa para elaborar la bebida sagrada, el Balché.
DANZA DE ABRAHAM E ISAAC O DANZA DE SUUTU KAKASBAAL (PARA PERDER AL DIABLO)
"Mientras
tocan el Tunkuy están girando al kakasbaal (demonio de
lengua maya), para que no se coma al niño Jesús que ha nacido el
24 de diciembre. Los personajes llevan sonajas de madera que agitan en la persecución
y cuando dan las doce se empieza a tocar los silbatos de barro. Su sonido es como
los cantos de los gallos que anuncian el amanecer y el triunfo sobre el demonio."
CEREMONIA DE U JANLIL KOOL O WAJIL KOOL (SU COMIDA DE LA MILPA)
La frecuencia con la que un milpero lleva a cabo esta ceremonia varia, no se realiza cada año exactamente, sino cada vez que éste considera que ha llegado el momento de dar gracias a los Yumes y a otras entidades protectoras del campo por las cosechas obtenidas. Mayormente se realiza entre febrero y abril, antes de la siembra. Las bebidas que se ofrecen son Balché, elaborado con la corteza del árbol que lleva el mismo nombre, y Saká, hecho a base de maíz. La comida ceremonial consiste en cocinar grandes panes de maíz combinados con pepita, achiote y piezas de pollo aunque también se utiliza otro tipo de carne como la de Wech (Armadillo). A estos panes se les llama Tuti Wá. Por respeto a lo que simboliza, en esta mesa no se ha formado la cruz que preside el altar, lo cual se construye en el momento mismo de la ceremonia tomando pequeñas ramas del monte que se regresan al mismo lugar una vez que ésta ha concluido.




