| En
las salas de este museo se entretejen la historia y el presente del viejo Zaci
y sus alrededores.
Así como los sabios mayas demostraron que hay por
lo menos dos maneras de contar al tiempo, la de un Calendario largo y otro corto,
aquí se repasan hechos que inscriben en distintos tiempos: unos pertenecen al
dominio de la luna que preside el ciclo del maíz, otros a la cronología de las
guerras sobre los territorios por lo que aun se enfrentan los hombres.
Al indagar en las fuentes históricas se han encontrado diversos testimonios, algunos
elocuentes y otros plagados de silencios. Las estrellas y los frisos
hablan de reinados que duraron katunes, pero se dicen como perecieron los pueblos
antiguos.
Los documentos que se escribieron durante la colonia, en la
lengua española dan cuenta de períodos de riqueza, mientras que la lengua maya
revela los procesamientos de los macehuales.
Los libros y documentos
de tradición europea de los que se dispone en la actualidad, y las leyendas y
narraciones mayas que aun se cuentan, aportan su riqueza para construir un presente
en el cual los herederos de esta cultura y de otros que lleguen a ésta región,
puedan desarrollarse en paz.
Han pasado cuatrocientos cincuenta años
desde la fundación de Valladolid por los españoles, se acerca el fin del milenio.
Es justo detenerse a pensar en los hechos aquí ocurridos para que el tiempo
destruya la memoria, para la riqueza de lo que se ha hecho y aun se construye,
el patrimonio cultural del oriente, hable de lo que somos. |